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Taquicardia al despertar: síntomas de taquicardia nerviosa

Taquicardia al despertar: síntomas de taquicardia nerviosa

Pocas veces estamos conscientes de que el corazón se encuentra en un incesante trabajo durante todo el día, pero, en ocasiones es fácil notar su presencia, principalmente cuando la taquicardia aparece.

Algunas personas experimentan este molesto síntoma al momento de despertar, sin ninguna razón aparente. En estos casos se puede estar en presencia de una taquicardia nerviosa.

¿Qué es una taquicardia?

No es más que un aumento de la frecuencia cardiaca que genera un aumento en el ritmo de los latidos del corazón, por encima de lo normal, que, en un adulto sano, serian unas 100 veces por minuto. En presencia de una taquicardia este número se puede aumentar hasta 4 veces.

Es importante no confundir este término con el de las arritmias. Las arritmias son cualquier alteración que se presente en el ritmo del corazón, si es por encima de lo normal, se habla de una taquicardia y si es por debajo del nivel normal, sería una bradicardia.

La taquicardia como tal, no es una patología, sino un síntoma de un problema subyacente es por ello importante hacerse un control médico para descartar posibles problemas fisiológicos, aunque en ocasiones la causa de la taquicardia es de origen nervioso, en cuyo caso un especialista en psicología o psiquiatría puede ser de gran ayuda.

Síntomas de taquicardia nerviosa

Mas allá del simple hecho de sentir como el ritmo cardiaco se acelera, existen otros síntomas que pueden aparecer al momento de tener taquicardias, esto se debe a que el corazón bombea de forma anormal la sangre y, por ende, el flujo de oxígeno hacia los demás órganos puede verse afectado.

Entre los síntomas que pueden presentarse, se encuentran:

  • Reparación dificultosa o disnea.
  • Mareos y vértigo.
  • Palpitaciones cardiacas que pueden ir desde latidos acelerados del corazón o de manera irregular que generan molestia, e incluso una sensación de salto que puede notarse en el pecho.
  • Dolor de pecho.
  • Ayurdimiento
  • Aceleración del pulso.
  • Desmayos

Sin embargo, en algunos casos, las taquicardias se presentan de forma asintomática.

Factores de riesgo

Existen algunos problemas tanto médicos como psíquicos, que pueden provocar la aparición de las taquicardias, entre ellos están:

  • Enfermedades coronarias.
  • Hipertensión.
  • Colesterol alto.
  • Cicatrices en el músculo cardíaco.
  • Arteriosclerosis
  • Falta de oxígeno.
  • Enfermedades pulmonares.
  • Desequilibrio electrolítico.
  • Tumores.
  • Infecciones
  • Diabetes
  • Esfuerzos físicos excesivos.
  • Crisis de ansiedad.
  • Estrés excesivo.
  • Abuso de sustancias.
  • Administración de medicamentos antiarrítmicos.
  • Problemas con la tiroides.

¿Por qué se producen las taquicardias?

El nodo sinusal, es una estructura del corazón que se encarga de actuar como una especie de marcapasos natural y es quien controla el nivel del ritmo cardiaco, cualquier alteración en él, produce una arritmia, bien sea una bradicardia o una taquicardia.

Normalmente, el corazón tiene un ritmo de entre 60 a 100 latidos por cada minuto. Esto es cada vez que el corazón recoge y bombea sangre a todo el organismo, conjuntamente a los nutrientes, trabajando de manera coordinada en sus 4 cámaras.

Es importante tener en cuenta que las taquicardias pueden tener ocultas otras enfermedades coronarias como miocardiopatías, enfermedades de las válvulas cardíacas, defectos cardíacos congénitos, alteraciones del sistema de conducción del impulso eléctrico cardíaco e incluso anginas o infartos.

Pero no solamente pueden ser señal de problemas del corazón, también pueden ser síntomas de anemias, enfermedades pulmonares, feocromocitoma, hipertiroidismo, alteraciones hidroelectrolíticas, tromboembolismo pulmonar (TEP), hipertensión arterial e infecciones.

También pueden deberse a alteraciones de carácter psíquico como los trastornos de ansiedad que suelen tener somatizaciones fisiológicas. Los altos niveles de estrés también pueden ser desencadenantes de taquicardias.

Algunos consejos útiles en caso de taquicardia por ansiedad

Para manejar la ansiedad es fundamental el apoyo de un especialista en psiquiatría que te ayude a mantener el equilibrio a nivel de la neuroquímica del cerebro, a través del uso de ciertos medicamentos.

Tanto o más importante que lo anteriormente mencionado, es el participar en un proceso terapéutico con un especialista en psicología, para determinar el origen de la ansiedad y de esa forma aprender a controlarla al hacer consciente su causa.

Aprender a manejar la ansiedad puede ser un proceso un poco complicado que requiere de tiempo, sin embargo, existen algunos consejos que pueden ayudarte al momento de sentir las taquicardias:

  1. Lo primero que debes hacer es no tener miedo, cuando notes que el corazón se acelera, recuerda que es la ansiedad que está afectando tu ritmo cardiaco, no te pasa nada malo.
  2. De ser posible, recuéstate un momento, cierra los ojos y trata de concentrarte en una imagen agradable, puede ser el mar, la montaña, etc., lo que a ti mejor te funcione.
  3. Respira de forma pausada, haciendo inhalaciones profundas y exhalando lentamente.
  4. Trata de distraer tu mente, pensando en otros asuntos, algo que te gusta, recuerdos agradables o cosas que te gustaría hacer y no prestes atención a la manera en la que late tu corazón.

Después de unos minutos la taquicardia irá desapareciendo. es importante que, si estás presentando este problema, limites el consumo de cafeína, pues esto puede empeorar el problema. También puedes incluir en tu dieta regular un mayor consumo de magnesio que ayuda a regular de forma natural el ritmo cardiaco.

¿Cómo descartar una taquicardia por infarto?

Las taquicardias son el síntoma más asociado a los problemas del corazón, principalmente a los infartos, es por ello por lo que es relevante conocer cuales son las señales de que se trata de un inminente ataque cardiaco.

Si presentas alguno de estos síntomas es importante acudir lo más pronto posible a un centro médico:

  • Fuerte dolor punzante en el pecho, brazo izquierdo o espalda. También se puede sentir como una fuerte presión en el área del pecho e incluso una sensación similar a estar muy lleno.
  • Una sensación de pesadez o dolor agudo en la zona del cuello, hombros, mandíbula o en la parte alta del estómago.
  • Sensación de indigestión, ganas de ir al baño, nauseas o vómitos.
  • Falta de aire.
  • Sudor frio, que no se debe a otras razones (como la menopausia)
  • Aturdimiento, sin ninguna explicación aparente.